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miércoles, 3 de octubre de 2012

La inseguridad la hacemos entre todos (II): Accidentes de transito

Como prometiera en el post La inseguridad la hacemos entre todos , en esta entrada vamos a indagar un poco acerca de una de las mayores causas de muerte y sufrimiento  y por ende inseguridad, que existen sobre el planeta. Los accidentes de transito.

En  primer lugar, por accidentes de transito, no me refiero únicamente a los relacionados exclusivamente con el transporte terrestre, aunque cabe aclarar que son los mas frecuentes y al parecer los responsables del mayor número de perdida de vidas. Antes de continuar, quiero hacer un paréntesis  Los medios de transporte aéreos dicen ser los mas seguros porque son los que menos accidentes sufren. Lo que no te dicen es que la probabilidad de morir durante un  accidente aéreo es del 95% mientras que en otro tipo de accidentes la probabilidad de muerte es inferior al 20%.

jueves, 3 de noviembre de 2011

Quiero que me trates suavemente


Hace tiempo, mas del que quisiera, que tristemente percibo la crueldad con la que nos tratamos.
No se si alguna vez se detuvieron a pensar que gran parte de las bromas que nos gastamos tiene como fin el hacer enojar al otro. Y si el otro se enoja se dice que no tiene sentido del humor.

Cuando estaba en el colegio secundario, las “bromas pesadas” estaban a la orden del día. En realidad no me gustaban mucho y trataba de no caer en el circulo vicioso de generar y recibir bromas, pero para pertenecer a un mínimo circulo social, había que caer necesariamente en el ritual de recibir y prodigar estos flagelos y pretender que causan gracia. Se bien que el ridículo es una forma de humor, pero no es la única manera de causar gracia que existe. Conozco varias otras formas, el absurdo por ejemplo, pero la crueldad parece ser la única manera con la que realmente nos divertimos.
Ahora que lo veo a la distancia, entiendo porque para muchas personas el colegio secundario podía transformarse en un suplicio. Y lo mas triste es que los profesores, guias de nuestra formación como personas y por tanto grandes responsables de la dirección de la sociedad, parecían no darse cuenta de que esto sucedía, cuando no lo aprobaban soslayada o abiertamente.